Publicidad:
La Coctelera

No quedan sitios a los que huir...

... aunque de vez en cuando podemos ver más allá de las nieblas uno de ellos

7 Octubre 2009

CERRADO

''Atrás no es mi jurisdicción''. Así que... a mirar para delante.

Este blog se acabó. No sirve de nada mirar al pasado, ya fue.

Gracias a todos por haberme seguido

servido por morgana_tango sin comentarios compártelo

6 Octubre 2009

Otra parada más en el camino

Gracias a la vida, que me ha dado tanto.

.

.

Se nos ha ido otra de esas personas que sólo pasan una vez cada mil años. Mercedes Sosa.

Me apropio de ese verso que tan bien cantaba, para agradecer a algo, o a alguien, o a lo que sea, todo lo que hemos tenido. Incluso los malos momentos, incluso esa semana pasada llorando a lágrima viva por los rincones, tristeza de tí. Te echaré de menos, mal que me pese. Pero en la vida hay que deshacerse de vez en cuando del lastre, y eso representas ahora en mi vida. Ya no sé a cuántas personas he dejado atrás, cuántas han caído por el camino.

Supongo que sigo esperando una palabra, esa palabra que hará que me quede y que todo pueda volver a funcionar. Pero en el fondo sé que no llegará, que ni siquiera la pensarás. Es tu manera de ser, de funcionar, de vivir. Y para bien o para mal no coincide con la mía.

Puede que esta noche la pase llorando también, al menos parte. Necesito soltar parte de la tristeza que siento ahora mismo, pensando que se acabó. Pensando en lo que pudo ser y no fue, pensando en cuántas energías desperdiciadas. Pensando en cuánto te quise, y en cuánto te quiero aún. Y en cuánto te querré siempre, porque soy así, mucho más generosa y diferente de lo que piensas.

Lo siento. Por tí, por mí, por nosotros.

Todo cambia, ¿no?

servido por morgana_tango sin comentarios compártelo

25 Septiembre 2009

Sólo mirarte me llena de paz, de esperanza, de alegría. Tu sonrisa franca, tus ojos expresivos, tus manos finas y hermosas... Todo en tí parece estar hecho de luz, de materia de dios. Eso es lo que veo cuando estás subido al escalón en medio del mar de personas, veo a un pequeño ser divino.

No recuerdo cómo te conocí, cómo te encontré. Sólo sé que desde el primer momento fue un flechazo. Porque cada cosa que haces parece recién caída del cielo, porque consigo ver la música como algo más que sonidos y notas. Es algo vivo, algo que necesita de nosotros para seguir existiendo, a la vez que nosotros necesitamos de ella. Una fuerza, una energía invisible, pero que se puede oir y sentir. Es algo más que un papel pautado lleno de puntos, más que las horas de estudio y la técnica. Es corazón, es amor, es sentimiento puro.

Cada instante que he vivido tu experiencia en directo es inolvidable. Cada segundo, observándote con la misma atención que presta una niña a una muñeca nueva, embelesada, intentando no pestañear para no perderme nada. Y al terminar, en ese breve lapso en el que se extingue la música antes de que empiecen los aplausos... ese pequeño espacio, casi infinitesimal... vale la pena vivir por sentirlo, por experimentarlo. Cuando lo humano y lo divino se mezclan, se confunden. Cuando todo el mundo sale de la sala, apenas recordando el milagro que acaban de presenciar... muchas veces he sentido el deseo de llorar, de soltar toda la emoción que había acumulado dentro. Llorar por tanta belleza, tanto amor y tanta pasión juntas. Por haberme sentido en conexión, al menos un momento, con algo que apenas alcanzo a vislumbrar lo que es...

Ahora sólo pienso en enero, en esos conciertos a los que seguramente no voy a poder ir, pero... pero que esperaré ver en la web en cuanto terminen, para recargar mi vida de alegría, felicidad, energía positiva.

Nunca imaginé que se pudiera sentir tan cercano a alguien tan desconocido...

servido por morgana_tango sin comentarios compártelo

21 Septiembre 2009

Os lo dedico

Reyes del doble sentido, de vuestra propia verdad, del egoísmo y de la capacidad de hacer sufrir a los demás: os dedico este post.

Porque no tendréis otra cosa en vuestra triste existencia. Todos vosotros, que supuestamente en tan alta estima me tenéis, vosotros que habéis elogiado mi capacidad para hablar, para sentir, para vivir, vosotros que siempre me decís que soy preciosa y especial. Vosotros sois mierda, y además de la auténtica.

Estoy harta de ser siempre parte de un grupo de tres. Yo valgo mucho más, ¿no es lo que decís? Y sin embargo ahí me dejáis, formando parte de vuestro séquito, una más en el harén. ¿Cómo no os dais cuenta de lo hipócritas que sois?

Al menos otras veces fui consciente de la pertenencia a ese harén, esta vez me ha pillado por sorpresa. Sí, es cierto que mi autoestima no está tan elevada como la vuestra, pero al menos alcanzo a ver que soy una entre un millón, y no entiendo cómo me tenéis de esta manera.

Cobardes. Os refugiáis en ''la verdad'', que realmente es sólo vuestra verdad, no una universal. Sé que debo sentirme feliz por mí, orgullosa por mí, porque yo no he tenido miedo. No he tenido miedo a lo dificil, a aprender, a amar. No como vosotros. No he tenido miedo a cambiar mi punto de vista y probar cosas nuevas, a pesar de saber que seguramente no me iban a gustar. No se puede decir que vosotros tengáis esta capacidad, es decir, sois cobardes.

Tal vez yo y mis circunstancias no seamos las mejores, de acuerdo. Tal vez haya partes horribles, partes que ni siquiera deberían existir. Pero ¿y qué? ¿Acaso os creéis mejores? Incapaces de asumir un compromiso, incapaces de decir la verdad, incapaces de dejar vuestro alma desnuda como hago yo cada vez. ¿Quién tiene más razones para no meterse aquí? ¿Vosotros o yo?

Me arreglé, estuve toda la tarde y la noche anterior arreglándome para estar perfecta. Me pinté las uñas, algo que odio terriblemente, me pasé dos horas frente al armario y el espejo para decidir qué ropa debía ponerme, estuve una hora en una tienda intentando encontrar el conjunto de lencería perfecto (y no por ello el más barato). Estuve dos horas y media en el autobús, sufriendo mareos mientras me convencía de que hacía lo correcto, de que no era un error, de que todos mis amigos se equivocaban.

Y eso solo antes de llegar. ¿Hablamos del durante? El conseguir olvidar todo, todas las discusiones, el dolor, el olvidar lo que sentía. El superar mis miedos en la cama, aunque sea poco a poco, intentar pensar más en la otra persona que en mi pasado.

¿Y dónde está la otra parte? Porque yo hice todo eso, y además tenía miedo. Tenía miedo de estar destrozándome, como he hecho, tenía miedo de estar cometiendo uno de los mayores errores de mi vida. ¿Y dónde está la otra parte? Muy sencillo... tenía un seguro. Siempre tienen un seguro conmigo. Así es como me quieren: con seguro.

Ahora intentaré comer algo (no tengo hambre) y recogeré todas las cosas que vosotros, cobardes, me habéis dado. Todas las cartas, las camisetas, las postales, los collares. Seguramente también todas las conversaciones, guardadas en un CD, y puede que también toda la música. No os merecéis estar en mi armario, mi cajón de los secretos. Y mucho menos en mi mente, y muchísimo menos en mi corazón. Se las daré a una amiga, aún no estoy preparada para quemarlo, pero... lo haré.

Las cosas hay que intentarlas. Nunca supe qué era perdonar hasta que lo intenté, nunca supe qué era amar hasta que lo intenté. No sabemos nada a priori, aunque vosotros, poseedores de la gran verdad, lo creáis así.

Me siento vendida, me siento una puta más con la que te has acostado. Me pregunto si las demás conocen mi existencia. Sólo por curiosidad. ¿Saben todas esas cosas, supuestamente verdad, que me has dicho? ...

Pensé que todo esto era... especial, fuera lo que fuera. Pensé que era distinto, que había algo más. Algo como lo que tengo con mis dos mejores amigos, una comprensión mutua basada en las semejanzas y las diferencias, basada en las grandes locuras. Pero está claro que me equivoqué, una vez más. Lo que más me jode es que os da igual, te da igual.

¡Vamos! Si ni siquiera te importa lo más mínimo que desaparezca. ¿Te echaré de menos? ¿Qué es eso? ¿Qué clase de mentira es, una piadosa? Ni siquiera te has preocupado por luchar para que me quede, ni siquiera has hecho un mínimo esfuerzo por mí. ¿De verdad pretendes que te crea?

No vales nada. Yo pensaba que sí, yo quería demostrar al resto del mundo que vales muchísimo, pero estaba equivocada. No lo sabía, es obvio, si no no habría ido allí, no habría pasado la noche contigo, no me habría dejado ni quitar la chaqueta. Pero tenía la corazonada, la esperanza, de que podrías hacer que todos vieran lo mucho que vales. Lo mucho que pensé que valías. Pero no. No vales nada. Tienes un seguro, tienes las cosas tan claras que ni siquiera hay huevos para cambiarlas. Eso es ser un cero muy a la izquierda.

Y lo peor de todo, o una de las partes más importantes del peor de todo, es que sé que no aparecerás. Porque esperarás a que ''se me pase'', como si esto fuera un catarro, y a que entonces me de la idea de aparecer. Tú no harás nada, ya encontrarás a otra chica que me sustituya en la cama, ¿no es así? Lástima que no habrá ninguna que pueda tener todas las demás cosas que tengo. Y, aunque estoy segura de que sabes esto en lo más hondo, no aparecerás. No me escribirás, ni me llamarás para decirme: ''te echo de menos, necesito que vuelvas''. No.

Y es cierto que no conozco al resto de personas que comparten este harén conmigo, pero tengo una certeza sobre ellas: ninguna será como yo, ninguna te querrá como yo, ninguna pensaría siquiera en hacer los sacrificios que yo tenía pensados hacer. Ojalá se den cuenta de que no vales nada a tiempo.

Ojalá no hubiera escrito todo esto. Ojalá no me hubiera enterado de que tenías a otra por ahí, ojalá me creyera única e inigualable. Ojalá me hubieras dejado enseñarte a querer.

servido por morgana_tango sin comentarios compártelo

21 Septiembre 2009

Un susurro

Lágrimas corriendo mejillas abajo. ¿Por qué? No lo sé...

Sólo sé que siento mucho dolor, mucha tristeza. Sólo se que he sido cruel conmigo, al permitirme disfrutar demasiado algo que es completamente irreal.

¿Cómo se hace? ¿Cómo? Cuéntame el secreto.

Quiero dejar de pensarte, quiero dejar de recordar y aferrarme a la inexistencia para poder seguir... pero a la vez me resisto a ello.

Me siento enferma, como si me recuperase de una gripe de dos semanas. Creo que es mal momento para tomar decisiones demasiado vitales...

Siento que no hay nada fijo a lo que aferrarse, que me encuentro en una pequeña balsa en medio de un océano en tormenta. Allá lejos una palabra, como un faro. Un nombre, un ideal, una pasión. Una palabra que anoche escapó de entre mis labios decenas de veces, como un ensalmo, hasta quedarme dormida.

Me recordó a unas palabras del libro que estoy leyendo, ''El chino'', en el que una de las protagonistas habla de su juventud, y recuerda cómo el Libro Rojo de Mao se convirtió en su Biblia. Algo así siento yo, aunque supongo que habría que restar el fanatismo comunista de la ecuación...

¿Por qué renunciar a A en la búsqueda de B? ¿Sería hacer una búsqueda a medias? ¿Es así como hay que comportarse en este tipo de relación interpersonal?

Será que estoy desentrenada...

servido por morgana_tango sin comentarios compártelo

18 Septiembre 2009

Esperar

Acaban de llamarme de Avilés, para ir a hacer una entrevista la semana que viene. Cerca de Avilés, más bien. Justo después de mandar un sms.

Después de dar unas horas de descanso a mi cabeza, ésta vuelve a funcionar a un ritmo frenético que no me deja respirar. Siento la garra de la ''madurez'', de la responsabilidad para con mi vida, del no saber qué hacer, en mi garganta. Me ahoga. Tengo miedo.

No, no tengo miedo. Estoy aterrorizada. Esta mañana, envuelta en la sábana naranja, pensaba que sería de tontos dejar todo mi pronóstico de vida por algo que no me garantizan. Y luego pensé: ¿acaso hay algo que me puedan garantizar al 100% que va a durar siempre? No necesité buscar la respuesta, ya la sabía. Pero mi parte racional seguía dando la lata, diciendo que primero yo, primero lo que sólo depende de mí.

Me paso la vida esperando. Esperando el día para irme de casa, esperando el día para realizar un sueño adolescente, esperando que los demás me digan qué pasó, esperando que me llamen de un trabajo, y ahora esperando un mensaje... Esperando una oportunidad, o algo así. Esperando.

Odio esperar.

Quiero volver a la casa de mi prima en París, con su única habitación, su terraza a una calle pequeñita llena de árboles, si metro a quince minutos de Notre Dame. Salir a pasear por las orillas del Sena, con una crepe en una mano y una boina en la cabeza... Visitar cada semana el Louvre para sentarme durante horas enfrente de los cuadros que más admiro, sólo para poder descubrir detalles nuevos en ellos...

Nunca me había fijado lo distinto que es el llanto según porqué llores. Ya no recordaba cómo era cuando te rompían el corazón. Es... amargo, triste, parece que siempre va a dolor. Todos los sueños, las esperanzas, se rompen en un instante. Y eso... eso duele mucho.

Acabo de romper la carta. Ahí está, echa pedacitos encima de la mesa. Como yo misma. La única diferencia es que ella se quedará así, despedazada, jamás se recompondrá. Yo sí, tarde o temprano.

No tengo miedo. Ni estoy aterrorizada. Supongo que se debe a esa aceptación en silencio de la realidad. Al despertar de un (otro) sueño adolescente. Y pensar que lo habría dejado todo... Una locura más sin realizar que apuntar a la lista.

Hay demasiado dolor. Y estoy harta de él.

servido por morgana_tango sin comentarios compártelo

17 Septiembre 2009

Una mujer (II)

TIENE QUE HABER UNA MUJER

"...Tiene que haber una... MUJER que quiera amar hasta mis tonterias

Que se sienta orgullosa de caminar con su mano en mi mano

Que adivine mi grito en su sexo

Que mi calor sea... el motivo de su deseo

Tiene que haber una mujer que ilumine mi bosque en nieblas, mi pesadilla

Que su latido rompa mis muros, mis mentiras

Que su sabor sea como una plaga en mi boca hasta arrasar mis absurdos recuerdos

Tiene que haber... una mujer cansada del llanto, de la falsa risa, del hastío

Que me prometa la tibieza de despertar en sus brazos una mañana mas, siempre una más..

Tiene que haber una mujer con un brote de musica en su silencio

Con las ganas alerta, apasionada hasta el alma

Que no tema a mi furia cuando exijo vida, cuando mi bronca aplasta a los traidores

Tiene que haber una mujer, que sepa jugar con los duendes, acariciar unicornios y hacerle cosquillas a un viejo dragón, limpiar las alas de mi pobre ángel, pero que no olvide los ojos de la muerte, las garras asesinas... el veneno del hambre

Tiene que haber una mujer que desee todo lo que puedo darle

Que se sienta libre en mis brazos

Que crea en mi silencio cuando no tengo palabras

Que sepa que mi vuelo es seguir a su lado

Tiene que haber una mujer, no digo un hada ni una musa ni la ideal ni la mujer perfecta

Hablo de un ser humano con todos sus errores, sus miedos, sus intentos, una mujer que sea Mujer

No por lo que posee o por lo que ambiciona

Tiene que haber una mujer que no se esconda en falsas mascaras o maquillajes

Ni en mil perfumes

Que huela... a mujer... a hembra caliente

Tiene que haber una mujer, no para que sea mía, para poseerla

Que renueve su entrega cada vez que su cuerpo arda con el mío

Cuando su deseo grite mi nombre, cuando su piel no resista mi ausencia

Tiene que haber una mujer... aunque sea UNA sola

que justifique mi inútil y absurda soledad..

No puedo, no me resigno a imaginar mi mañana sin ella

TIENE QUE HABER UNA MUJER..."

.

.

.

Lo encontré con una de esas sugerencias que nos hace La Coctelera de vez en cuando sobre nuestro propio blog.

Vuelven las nubes, volvemos a olvidar el color del cielo (¿no fue siempre gris?).

El texto es de Angie, gracias otra vez por escribir algo tan hermoso. Ojalá pudiera ser yo esa mujer

servido por morgana_tango sin comentarios compártelo

17 Septiembre 2009

Para vosotros (para tí)

Viendo las nubes negras pasar ante mi ventana, sentada sobre la cama medio deshecha, escuchando bandas sonoras a través de la radio.

Pensando en tí.

Y en enseñarte las calles de mi amada París, los muelles de mi querida Venecia, y descubrir juntos una Roma infinita y hermosa sobre el Tíber.

Y ser comparada a la una y media de la madrugada con Charlize Theron y salir ganando, con una sonrisa tan grande como el mismo Universo.

Quién me iba a decir que acabaría enamorándome. Quién me iba a decir que acabaría sincerándome en una hoja de papel, en la que plasmaría todo mi amor, mi cariño y mis ganas de compartir este tiempo que se nos ha dado.

Gracias a todos los que están, a todos los que me han resistido. Sois lo mejor que me ha pasado

servido por morgana_tango sin comentarios compártelo


Sobre mí

Avatar de morgana_tango

No quedan sitios a los que huir...

ver perfil »
contacto »
Si queréis saber algo sobre mí leedme... aunque no conseguiréis sacar nada en claro

Fotos

morgana_tango todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera